La constancia y el apoyo de los padres de familia son pilares fundamentales en el proceso formativo de los niños.

No se trata solo de llevarlos a los entrenamientos o a los partidos, sino de acompañarlos con paciencia, aliento y confianza en cada paso de su desarrollo.

El camino del fútbol infantil está lleno de aprendizajes, tropiezos y avances, y los niños necesitan sentir que sus padres creen en ellos, incluso cuando los resultados no acompañan.

La constancia en casa refuerza el trabajo del entrenador y juntos familia y formador construyen un entorno donde el niño crece con seguridad, disciplina y amor por el deporte.

Prof. Jaime Reyes